29.8.26

VULVODINIA: a propósito de un caso

 En abril de 2019 me visita una persona que tiene un dolor genital en su lado derecho. Es una señora de 64 años de edad que en febrero de 2019 fue operada por una incontinencia urinaria.

 Con este artículo pretendo enseñar los beneficios de la osteopatía en los post-operatorios, y que no todo lo que pueda aparentar ser una neuropatía pudenda lo va a ser.

 Me visita "Re", quien tiene un trabajo bastante físico, dos hijos. La fecha de su primera visita a mi gabinete es de 9 de abril de 2019.

 En la entrevista previa que realizo me cuenta que hacía 12 años, (2007), siente una amenaza de dolores espontáneos. En las relaciones sexuales quedan dolores en vagina. Se le diagnostica de vulvodinia. Dos años después enviuda. En 2012 siente que las prendas sintéticas y el algodón le afectan en el roce con las ingles. Las prendas de ropa interior, incluso, tiene que lavarlas de forma especial. Aún así, decide ver a un especialista en dermatología siendo diagnosticada por liquen, (enfermedad de la piel que se caracteriza por la presencia de pequeños tumores eruptivos rojizos que se resuelven espontáneamente sin dejar cicatriz), con lo que se le aplican corticoides orales, lo cuál complica más su estado. En un segundo diagnóstico concluye su médico lo contrario, siendo tratada farmacológicamente y utilizando en la actualidad Amitriptilina, como antidepresivo y analgésico,  Duloxetina, como inhibidor de recaptación de serotonina y de noradrenalina, así como de dopamina, y Gabapentina, para reducir la liberación de los monoamino-neurotransmisores y aumentar el recambio de GABA en varias áreas cerebrales, (neurotransmisor distribuido en las neuronas del córtex cerebral).

 A esto, añado que es estreñida, por lo que recomiendo un estudio nutricional con el Dr. Velasco, de mi total confianza.

 En cuanto a la intervención quirúrgica de febrero de 2019 por su incontinencia urinaria, se le aplica una técnica de corrección  con banda sub-uretral libre de tensión, (malla de TOT).

 Posteriormente, se le recomienda realizar tres sesiones, con una semana de intervalo, infiltrando dentro de la cadera una asociación de fármacos:

·         Antiinflamatorios, como Traumel, Trigón y Depot;

·         Antiartrósicos, como Zeel;

·         Antioxidantes, como Coenzyme Compositum;

·         Anesteisa local, como Bupivacaína.

Y, eventualmente, si lo necesita, una dosis de colágeno como refuerzo.

 De este entramado realiza las tres sesiones prestablecidas.

 Además de lo anterior, se le prescriben cinco sesiones con infiltración en cadera de ácido hialurónico, y apartir de la segunda semana, opcionalmente, se le añadiría a este tratamiento un bloqueo nervioso del nervio pudendo, ya que es diagnosticada por síndrome de atrapamiento del nervio pudendo. La propuesta es:

·         Relajante muscular, (Spascuprel);

·         Regeneradores nerviosos, (Neuralgo);

·         Antioxidante, (Coenzyme Compositum);

·         Anestesia local, (Bupivacaína).

Esta parte no la realiza.

 Por último, un tratamiento neuro-anímico-psicosomático. Esto está firmado por dos doctoras, (evito sus nombres), el 14 de febrero de 2019.

 Por mi parte, sin comentarios, cada uno juzgue lo que lee.

 Cuatro días después, una tercera doctora, evalúa haciendo informe sobre "evolución positiva; cicatriz sin hallazgos, bien cicarizada".

 

No aporta imágenes. En la exploración física que le realizo no hay aproximación por neuropatía pudenda, sí encuentro un síndrome del piramidal derecho, contractura muscular en cuadrado lumbar izquierdo, el músculo obturador interno derecho contraído y bastante acortado, así como el transverso del periné derecho.


Sí es verdad que coinciden  algunos de los factores comunes de la neuropatía pudenda, pero que no por ello, se deba diagnosticar un síndrome de atrapamiento del nervio pudendo, (S.A.N.P), por ejemplo, dismetría de pelvis, que biomecánicamente actúa descompensando el centro de gravedad, con lo que es normal que aparezca dolor genital, que es de lo que se queja nuestra visitante, además, de las lesiones musculares de las figuras superiores. Las medidas que anoto de miembros inferiores, nos dan una variación entre miembros de 0,9 cm. Cierto que me encuentro, no solo con un problema mecánico, sino también anatómico, ya que a la medición independiente de fémures y tibias, la diferencia es de +2,6 cm., derecha, y una inversión pélvica izquierda mecánica de 2,6 cm, lo cual, lo compensa.

 A todo esto, le sumo una falta de respuesta nerviosa motora de L3, L4 y S1 derecha, y de S1 bilateral de respuesta refleja. 

 Con todos estos datos, ¿de qué estoy hablando? De una lumbalgia neuropática, sin presión discal, que descarto en la maniobra de Lasègue, (fotos inferiores)

Aunque es evidente la ausencia de un S.A.N.P., hago que realice un cuestionario de Ramsden, C.E. y col., en cuanto a los criterios de Nantes sobre la neuropatía pudenda, siendo su respuesta de tener un dolor tipo 7-8 en una escala de 0 a 10, donde 0 es nada de dolor y 10 un dolor extremo. Que el tipo de dolor es quemante y penetrante. Dolor que es mayor en lado derecho, con molestias vaginales, en labios o vulva. No siente dolor en región de nalgas, (yo lo descartaba en la palpación en la musculatura elevadora del ano, aunque sí aparece un dolor en piramidal derecho). Su dolor no empeora al sentarse, dolor que no es tan doloroso al sentarse sobre el inodoro, y que es igual al estar de pie. Dolor que sí mejora al acostarse, aunque no es mayor al acostarse en un lado o en otro. Sí hay dolor lumbar y, a veces, en las articulaciones de las caderas. No siente dolor al defecar, aunque sí al mantener relaciones sexuales. No siente dolor al orinar. Presenta problemas para controlar su vejiga urinaria, su intestino y la expulsión de gases.

 Con toda esta información, le planteo un plan de trabajo con osteopatía y masaje deportivo para eliminar esas lesiones de tejido blando, lo cuál acepta. 

 Comenzamos el trabajo el día 23 de abril, equilibrando su centro de gravedad, que lo tenía descompensado, llevando posterior su cinética, con lo que aplico una técnica directa sobre su hueso iliaco izquierdo, que está bloqueado anterior, (hacia delante).

Maniobra para posteriorizar hueso iliaco derecho


La imagen derecha muestra la posición inicial de su pelvis izquierda, adelantando el hueso iliaco, (4), y descendiendo la espina iliaca anteroinferior, (2´), y el hueso púbico, (2). Esto crea presión intracavitaria en la articulación de la cadera.

Continúo, en segunda sesión, tres días después, con la rectificación de movimiento del hueso sacro, con la nueva referencia iliaca que tenemos, encontrando el sacro en posición posterior, la hemibase, (parte alta del hueso sacro, promontorio), retrasado, creando una contranutación, y girado hacia el lado derecho.

 



Aprovecho para corresponder a sus 2,6 cm., de inversión pélvica que ya había medido en la evaluación del día 9 de abril. (Foto derecha)

En una tercera sesión manipulo sus dos últimos segmentos vertebrales, (L4 y L5), que vienen con una falta de deslizamiento, quedando el bloqueo en flexión, (la vértebra tumbada hacia atrás, rotación derecha, (mirando hacia ese lado)


Nueve días después, y una vez terminada toda la estructura, es decir, teniendo un movimiento recuperado en las estructuras osteo-articulares, actúo sobre su movimiento visceral, buscando eliminación de tensión en sus conexiones fasciales, ligamentosas y otras con esa estructura osteo-articular, hacer efecto sobre el peristaltismo que está enlentecido, y corregir las conexiones neurovegetativas. Es el hígado que viene ptosado, mas una maniobra que realizo para eliminar las presiones intracavitarias entre el abdomen y la pelvis mayor, y viceversa. Tanto al principio como al final de estas maniobras, y haber comprobado todo el movimiento de vísceras, trabajo en profundidad el músculo diafragma para liberar los espacios interiores de presión.

Por último, un amplio repaso al sistema nervioso periférico para liberar nervios craneales con técnicas osteopáticas, tanto indirectas como de punto parado. Sus lesiones de restricción mecánica craneal: 

  • Sincondrosis esfeno-basilar, 
  • Parietal izquierdo,
  • Temporal derecho,
  • Apertura del cuarto ventrículo cerebral, (CV4), para mejorar la emanación de líquido cefalorraquídeo, (L.C.R.)


Por último equilibro y estimulo sus membranas del canal cráneo-sacro y sacro-iliaco, encontrando en el primero, un movimiento más acelerado en el cráneo, y en el segundo, los huesos iliacos descompensados sobre el hueso sacro.

 


En todo este trabajo, en las sesiones 2, 3 y 4 actúo sobre las lesiones musculares, ligamentosas y fasciales que aparecen en músculos cuadrados lumbares, bulbo-cavernoso de lado derecho, pubo-coccígeos, transverso del periné, ligamentos sacro-tuberoso derecho y sacro-espinoso izquierdo, es decir, a excepción de la musculatura lumbar, el resto es musculatura intra-pélvica. Son contracturas musculares y puntos gatillo miofasciales, donde utilizo técnicas manuales de Jones, (digito-puntura), durante 30 a 90 segundos en cada punto fascial y ligamentoso, y una técnica de Cyriax, (fricciones transversas a las fibras musculares, y profundas, al punto de resistencia muscular y respeto del umbral del dolor de nuestra visitante), para las contracturas encontradas.


Las sensaciones son extraordinarias. Ha reducido el nivel del dolor en un porcentaje que le deja liberada durante todo el día. El control de la micción es casi normal. 

 Tan solo nos queda terminar de trabajar los puntos gatillo miofasciales perianales, para deshacer completamente las presiones ejercidas, y que le ofrecían todos los desequilibrios que aquí la trajo. 

 Cinco sesiones en 31 días, más las intervenciones que nos quedan en otras cinco sesiones que alargaremos durante aproximadamente 3 a 4 meses.

 El proceso afectivo es algo que siempre va a acompañar a estos casos. En el caso de "Re" la muerte de su marido, pero anteriormente, de un hermano, y por último de su madre. Como ella bien me dijo, que no había tenido tiempo de hacer duelo por ninguno de ellos. La inhibición del organismo siempre pasa factura. Ahora solo queda que se vaya estabilizando con la fuerza psicológica que da el vivir sin dolores.

 Moraleja: No se conformen con un diagnóstico superficial y medicación que le tiene que acompañar de por vida.


José Enrique García G. 

Osteópata Normativa Europea 

Máster Osteopatía Bajo evidencia Científica y Práctica Clínica 

(Universidad Europea del Atlántico)



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Este blog pertenece al Proyecto "J.E. experience de divulgación científica y clínica de osteopatía.


Estudio anatómico de la RODILLA

 Nuevo ligamento descubierto

En el repaso matinal a las noticias de salud, artículos e investigación, en raras ocasiones uno se encuentra noticias de verdad. 

 Esto que les traemos hoy, no es el artículo "tipo" de este blog divulgativo de patología osteopática, pero nos parece tan importante, que nos vemos en la obligación de traerlo hasta aquí. Además, lo hemos nombrado en el artículo anterior sobre las lesiones en el ciclismo: 

https://jeosteopatia.blogspot.com/2026/07/ciclismo-y-sus-lesiones.html

 Se desprenden cosas interesantes, de cara al público, y no desde un sector que pueda estar envenenado por intereses privados, sino, investigación que se publica desde diferentes universidades que nada tienen que ver entre sí.

 Si lee con atención descubrirá, no solo un ligamento que se desconocía, sino algunas notas de interés.

 En cuanto al ligamento que les vamos a presentar, sólo debemos añadir que un ligamento, (tejido conjuntivo que une dos huesos), tiene como principal función el que no se desprenda la articulación o no se luxe, es decir, sujeción de dos huesos. Es cierto que hemos contemplado siempre como esguince de rodilla, y así lo tratamos con éxito, a los ligamentos laterales, (interno y externo), y en este externo que aquí nos toca, efectivamente, los masajistas, siempre hemos notado al tacto unas fibras induradas que nos llevan a la cara externa de la tibia, no va al peroné, como es el caso del ligamento colateral lateral o lateral externo, (LCL). Así, vemos en las imágenes a continuación, el elemento "perdido" de sujeción del fémur a la tibia.

Les tenemos que avisar que este artículo trae una fotografía natural que puede herir la sensibilidad por su realismo.

En 1879 el cirujano francés Paul Segond describió durante sus investigaciones forenses lo que en sus propias palabras parecía una especie de “banda fibrosa resistente” en la parte interna lateral de la rodilla humana. Durante todo este tiempo y desde aquel lejano año del siglo XIX, la medicina no había sido capaz de definir con exactitud a qué estructura anatómica se refería Segond o qué función biológica realizaba

 
Linfografía incluyendo el nuevo ligamento descubierto - ALL
 Pero esta semana un equipo de científicos de la Universidad de Lovaina en Bélgica ha resuelto el misterio publicando un artículo detallando la situación exacta de este ligamento al que han denominado “ligamento anterolateral” y lo que es más importante avanzando una primera hipótesis de para qué sirve o en qué movimientos está implicado.

El estudio ha aparecido en la publicación científica Journal of Anatomy y en él han participado cirujanos analizando cuidadosamente las rodillas de 41 cadáveres humanos encontrando este ligamento en 40 de ellos.

¿Qué función realiza este nuevo ligamento?

Pues por ahora la función biológica que desarrolla el nuevo ligamento anterolateral aún no se ha podido definir con total exactitud. Los médicos responsables del descubrimiento han ofrecido una primera aproximación en forma de hipótesis por la que esta estructura alargada estaría implicada en la rotación de la tibia.

 Los propios cirujanos terminan el artículo publicado aclarando que se necesitarán nuevos estudios para investigar su función biomecánica de manera completa.

Lo que sí podemos afirmar es que este nuevo ligamento está implicado en numerosas lesiones de rodilla, algunas tan comunes en deportistas de como la célebre rotura de ligamento cruzado anterior.

Estas roturas de LCA., (ligamento cruzado anterior), suponen la mayoría de operaciones de rodilla y en los últimos tiempos se han visto envueltas en una intensa polémica entre los médicos especializados. Anualmente, y solo en Estados Unidos, se realizan más de 200.000 de estas operaciones quirúrgicas de rodilla con un coste de miles de millones de dólares.

Sin embargo, el debate se ha abierto al ir apareciendo diversos estudios científicos que cuestionan la utilidad real de estas operaciones. En New England Journal of Medicine se han publicado varios estudios basados en experimentos realizados a pacientes con rotura del ligamento cruzado anterior. La investigación más citada, llevada a cabo por cirujanos de la Universidad de Lund en Suecia, analizaba a más de 120 personas de las que solo se operó a la mitad de ellas. Después de dos años de seguimiento, los pacientes operados no obtuvieron mejores resultados que aquellos que tan solo habían recibido rehabilitación física y los científicos afirmaron que más de la mitad de las reconstrucciones quirúrgicas de LCA pueden ser evitadas.

El descubrimiento esta semana del ligamento anterolateral aumenta el conocimiento de las intrincadas conexiones fibrosas de la zona y los posteriores estudios sobre su función anatómica ayudarán a perfeccionar las terapias que hasta ahora se han estado aplicando en lesiones de rodilla.

 Les cuento algún CASO que he comenzado a trabajar, siendo consciente de lo que estoy trabajando, aunque he de decir que es fácil de confundir este ligamento con, por ejemplo, la cápsula articular interna de la rodilla. Es muy posible que pudiéramos aislar la lesión con electro-miografía o ecografía, incluso en resonancia magnética. Así que, bajo los auspicios de la experiencia acumulada y el descubrimiento realizado, aparecen dos casos en mi gabinete; uno es del Dr. J.M.A.V., quien me llama para decirme que viene a Madrid, (reside y trabaja como médico en Canarias), para verle por una lesión que está arrastrando en la rodilla izquierda. Viene a verme el 3 de Septiembre de 2014, y comenzamos con una exploración que nos lleva a descartar una lesión de menisco, quien me comenta un día después que sí hay lesión meniscal, desconozco el tipo porque no he podido ver las resonancias, (RMN), que le realizaron. Le traté este ligamento antero-lateral con masaje de descarga para la pierna y movilidad de la articulación tibio-femoral izquierda. Sí estuve interviniendo una gelosa en su menisco interno, en la cavidad de la cápsula articular interna. Y en cuanto a Osteopatía, normalizo diferentes bloqueos en la articulaciónAducción; Rotación interna; Flexión.

Este tratamiento se queda con tan sólo esta sesión por motivos, supongo, puramente técnicos. He de decir que la evolución en diferentes tipos de tratamientos o en el avance sobre nuevos descubrimientos, en este caso anatómico, no es muy bien acogido por una parte del clero médico.

 Sin embargo, en la misma fecha comienzo a trabajar la misma lesión a mi padre, 11 años más mayor y unos cuantos kilos más.

 En las primeras sesiones no es mucho el avance que vamos exprimentando, tanto es así, que nos planteamos hacer RMN, sin embargo, una sesión más tarde, me comenta que el dolor va desapareciendo, y a la vista la inflamación original se va reduciendo, aunque todavía es bastante visible. Esto hace que no tengamos libertad para poder manipular, aunque sí vamos corrigiendo bloqueo de la articulación tibio-femoral izquierda, en flexión.

 

Sedamos, movilizamos, vaciamos, (técnicas de masaje y movilización). Hemos descartado daños en meniscos, aunque durante tres días actuamos sobre su ligamento lateral interno, que viene distendido, (esguince grado II). Esto queda recuperado. Sólo un punto que nos queda en la inserción de este nuevo ligamento es el que nos sigue dando sintomatología, y cierta inflamación, aunque muy líquida. Le coloco en un par de sesiones, para 15 días, un buen vendaje neuromuscular para sujetar la estructura de ligamento y tendón rotuliano.
Parte del 4 de Octubre: La inflamación comienza a ser notablemente inferior, tan sólo un área dentro del sector de la inserción del ligamento o la cápsula articular interna. El movimiento articular es mejor, aunque quedan todavía ciertos bloqueos en la articulación tibio-femoral izquierda, por ejemplo, en rotación externa y flexión. Síntoma de dolor en el hueco poplíteo, (tras la rodilla). Le cuesta coger ritmo todavía, en frío. Evolución positiva.

José Enrique García G. 

Osteópata Normativa Europea 

Mástesr Osteopatía Científica y Práctica Clínica


DOCUMENTACIÓN

Steven Claes, Evie Vereecke, Michael Mae,Jan Victor, Peter Verdonk, Johan Bellemans. “Anatomy of the anterolateral ligament of the knee” Journal of Anatomy, Vol 223 Issue 4 DOI: 10.1111/joa.12087

Surgeons Describe New Ligament in the Human Knee | Sciencedaily 05 nov 2013

Richard B. Frobell, Ewa M. Roos, Harald P. Roos, Jonas Ranstam, L. Stefan Lohmander, “A Randomized Trial of Treatment for Acute Anterior Cruciate Ligament Tears” N Engl J Med 2010; 363:331-342July 22, 2010DOI: 10.1056/NEJMoa0907797