3.4.26

Tinnitus o Acúfenos; A propósito de un caso

 Este es un artículo sensible que tenemos que abordar con el máximo respeto y la máxima prudencia. El motivo es porque no existen tratamientos completamente efectivos, y así lo muestra la evidencia científica, sobre el proceso de ruidos internos (acúfenos).

Sin embargo, en Osteopatía nos apoyamos en las diferentes experiencias clínicas que tenemos en cuanto al trabajo que realizamos en nuestros gabinetes de Osteopatía.

introducción

No queremos abordar desde este espacio la discusión en cuanto la procedencia de este paradigma que el cerebro reproduce como aviso a algo que aún no hemos identificado desde la ciencia y la experiencia. Se han realizado varios estudios de investigación para examinar la sensibilización neuronal en niveles superiores a lo largo de la vía interoceptiva, en particular:

  1. Tracto espinotalámico (Simone et al., 1991 ; Willis, 2002 );
  2. Tronco encefálico: médula rostroventral (Porreca et al., 2002 ); y núcleos trigeminales (Hu et al., 1992 ), especialmente el subnúcleo trigeminal caudal (Cao et al., 2013 ; Wang et al., 2013 );
  3. Diencéfalo, neuronas talámicas (Park et al., 2006 ; Kaneko et al., 2011 ), en la vía talámico-cingulada anterior (Shyu y Vogt, 2009), neuronas hipotalámicas (Peng et al., 2011 ; Daviu et al., 2014 ; Donnerer y Liebmann, 2015 ), en el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (Daviu et al., 2014 );
  4. Nivel telencefálico, incluida la corteza cingulada anterior (Wei y Zhuo, 2001 ), la amígdala (Neugebauer y Li, 2003 ) y la corteza insular (Qiu et al., 2014 )

Estos son artículos científicos de referencia en cuanto a las posibles procedencias de este tipo de patologías internas del cráneo y respuestas cerebrales. No son artículos muy modernos, sin embargo, es lo máximo encontrado en cuanto a la búsqueda de elementos que nos den una base de investigación. Desde luego, tampoco es la pretensión de desarrollar aquí esa investigación, aunque creemos necesaria e interesante.

En conjunto, los estudios sobre la sensibilización comienzan a demostrar que la sensibilización precoz (SP) es un fenómeno bien estudiado con vías biológicas claramente identificadas.

Uno de los motivos que barajamos en Osteopatía, y creemos a nivel general en la medicina y la investigación, es la procedencia desde una aspecto biopsicosocial, que sí abordamos desde la Osteopatía.

Los problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, afectan aproximadamente a una de cada ocho personas en todo el mundo. La pandemia de COVID-19 ha exacerbado estos problemas, provocando un aumento del 28 % tanto en la ansiedad como en la depresión a nivel mundial.¹-² Más allá del sufrimiento personal, los problemas de salud mental contribuyen a conductas problemáticas como el abuso de sustancias, la autolesión y las ideas suicidas, e imponen una importante carga económica.

Los tratamientos tradicionales como la psicoterapia y la psicofarmacología son eficaces, pero tienen limitaciones. Los tratamientos farmacológicos pueden causar efectos adversos como mareos, embotamiento emocional e incluso pensamientos suicidas.³-₄

El tratamiento manipulativo osteopático (TMO) es un método prometedor que ha demostrado potencial para reducir los síntomas de ansiedad y depresión.⁵-⁶ Mediante la aplicación de estas técnicas, los osteópatas podemos influir en el sistema nervioso autónomo (SNA) del paciente, promoviendo la relajación, aumentando la movilidad y reduciendo el dolor.⁷ La evidencia emergente sugiere que el TMO afecta regiones cerebrales involucradas en la regulación emocional, como la amígdala, la corteza insular y la corteza prefrontal, todas ellas cruciales para el procesamiento del estrés y la ansiedad.⁸ Estas regiones también están implicadas en la modulación de las respuestas del cuerpo al estrés, y su modulación a través de el TMO podría explicar las reducciones en el estrés y la ansiedad observadas en los resultados clínicos.⁹

Se ha demostrado que el TMO mejora la actividad parasimpática, reflejada en un aumento de la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), lo que sugiere una mejora del tono vagal y una reducción de la activación simpática.¹⁰-¹¹

Hemos creído imprescindible realizar esta amplia introducción científica para asentar unas bases de conocimiento y demostrar al público y profesionales sanitarios más escépticos, de la necesidad de contemplar a la osteopatía como refuerzo en lo que hoy se utiliza en la medicina integrativa.

práctica osteopática

Queremos presentar un caso que llegó a este gabinete en Madrid desde Calgary (Canadá), de una mujer de 55 años, Ana, que trabaja en un departamento de Recursos Humanos. Es recomendada porque padece zumbidos internos y dolores de mandíbula derecha desde 2020. Su visita es en septiembre de 2025.

Nos hacemos cargo del caso porque por ese último signo de dolor, parece que tiene una procedencia somática articular, con lo que creemos que puede ser de nuestra competencia el poder ayudarla. Además, nos indica que sufre de dolor en toda la espalda.

Trabajamos con Ana en dos sesiones bien diferenciadas, con un espacio de tiempo entre sesiones de 3 días. 

Músculo Pterigoideo Interno
En la primera sesión intervenimos manualmente en los dos únicos músculos que encontramos en lesión, pterigoideo interno y angular del omóplato izquierdo (apertura de boca y elevador del hombro, respectivamente). 

Músculo Angular del Omóplato



En esta sesión empleamos técnicas de manipulación osteopáticas (TMO) para su articulación temporomandibular (ATM), por subluxación lateral; su 1ª vértebra cervical por bloqueo de movimiento en rotación izquierda; sincondrosis esfenobasilar (SEB) por bloqueo del lado derecho en extensión; hueso temporal izquierdo por bloqueo en rotación externa; punto 0 encontrado en el pabellón auditivo externo por un bloqueo en flexión; liberamos su 4º ventrículo cerebral (CV4) por una aceleración eléctrica; bajamos al hueso sacro para manipularlo por su conexión con el trabajo craneal realizado y por ser un centro neurológico y de movimiento importante; y agregamos su unión con la 5ª vértebra lumbar que venía bloqueada en rotación izquierda, coincidiendo con el bloqueo del hueso temporal de la cabeza.








En esta 2ª sesión siente cambios de tono en acúfenos al manipular el hueso parietal izquierdo.

Queda satisfecha de la evolución, teniendo en cuenta que el trabajo necesita de más seguimiento que, imagino, seguiremos en cuanto vuelva a España.

JOSÉ ENRIQUE GARCÍA G. 

Osteópata profesional. 

Máster en Osteopatía Bajo Evidencia Científica y Práctica Clínica



BIBLIOGRAFIA

¹Leach C, Finning K, Kerai G, et al. Oficina de Estadísticas Nacionales; 2022. Coronavirus y depresión en adultos, Gran Bretaña: julio a agosto de 2021. 
²Organización Mundial de la Salud. Suicidio en el mundo en 2019: estimaciones de salud global. 2021
³Bet PM, Hugtenburg JG, Penninx B, et al. Efectos secundarios de los antidepresivos durante su uso prolongado en un entorno naturalista. Eur Neuropsychopharmacol. 2013;23:1443–51. doi: 10.1016/j.euroneuro.2013.05.001.
₄Baldwin DS, Anderson IM, Nutt DJ, et al. Tratamiento farmacológico basado en la evidencia de los trastornos de ansiedad, el trastorno de estrés postraumático y el trastorno obsesivo-compulsivo: una revisión de las directrices de 2005 de la Asociación Británica de Psicofarmacología. J Psychopharmacol. 2014;28:403–39. doi: 10.1177/0269881114525674.
⁵Saracutu M, Rance J, Davies H, et al. Efectos del tratamiento osteopático sobre factores psicosociales en personas con dolor persistente: una revisión sistemática. Int J Osteopath Med. 2018;27:23–33. doi: 10.1016/j.ijosm.2017.10.005. 
⁶Sherman KJ, Ludman EJ, Cook AJ, et al. Eficacia del masaje terapéutico para el trastorno de ansiedad generalizada: un ensayo controlado aleatorizado. Depress Anxiety. 2010;27:441–50. doi: 10.1002/da.20671.
⁷Carvalho J, Nóbrega M. Terapias complementarias como recursos para la salud mental en la Atención Primaria de Salud. Revista Gaúcha de Enfermagem. 2019:38. doi: 10.1590/1983-1447.2017.04.2017-0014.
⁸Tramontano M, Cerritelli F, Piras F, et al. Cambios en la conectividad cerebral tras el tratamiento manipulativo osteopático: un ensayo aleatorizado controlado con placebo. Brain Sci. 2020;10:969. doi: 10.3390/brainsci10120969.
⁹Rechberger V, Biberschick M, Porthun J. Eficacia de un tratamiento osteopático sobre el sistema nervioso autónomo: una revisión sistemática de la literatura. Eur J Med Res. 2019;24:36. doi: 10.1186/s40001-019-0394-5.
¹⁰Carnevali L, Lombardi L, Fornari M, et al. Explorando los efectos del tratamiento manipulativo osteopático sobre la función autonómica a través de la variabilidad de la frecuencia cardíaca. Front Neurosci. 2020;14:579365. doi: 10.3389/fnins.2020.579365.
¹¹Giles PD, Hensel KL, Pacchia CF, et al. La descompresión suboccipital mejora los índices de variabilidad de la frecuencia cardíaca del control cardíaco en sujetos sanos. J Altern Complement Med. 2013;19:92–6. doi: 10.1089/acm.2011.0031.

22.3.26

El tacto y su importancia en la salud

Este artículo tiene la intención de mostrar, que no demostrar, los beneficios que contiene el contacto piel con piel en todos los aspectos psico-neuro-dermo-endocrino-neurológico.

Se ha observado que el contacto físico es crucial para que se produzcan los resultados positivos de la interacción social sobre los sistemas homeostáticos y la longevidad¹.

Los resultados que se encuentran en la bibliografía parecen indicar que el tacto es crucial para poder experimentar los beneficios positivos de las mismas. Este hecho no es demasiado sorprendente dado que el tacto es la principal forma de comunicación interindividual en muchas especies animales y, evolutivamente, precede a la comunicación oral.

Los efectos beneficiosos del contacto piel con piel sobre los sistemas homeostáticos, a nivel general del organismo, es posible gracias a que la piel es considerada un órgano neuroinmunoendocrino, con células inmunitarias, nerviosas y endocrinas que a través de citoquinas, neurotransmisores y hormonas (como las catecolaminas o la oxitocina) que producen, estableciendo un circuito local de comunicación de esos sistemas en conexión con los generales del organismo.

El tacto ha sido considerado el quinto sentido y el menos estudiado (Montagu, 1971). En su obra fundamental titulada Touching, Montagu planteó numerosas preguntas sobre el papel del tacto, principalmente en la comunicación y en diferentes culturas. En un libro más reciente, Touch, intentó abordar algunas de estas cuestiones planteadas por Montagu (Field, 2001)

El tacto puede utilizarse para transmitir diferentes emociones, al igual que las expresiones faciales y vocales (Elfenbein y Ambady, 2002). Si bien la comunicación de emociones a través del tacto puede facilitar las interacciones sociales, la manifestación pública del contacto interpersonal parece variar entre culturas (Field, 2001)

Diversos estudios han documentado efectos fisiológicos y bioquímicos positivos del contacto físico, incluyendo disminuciones en la presión arterial y la frecuencia cardíaca, así como una disminución en los niveles de cortisol y un aumento en los niveles de oxitocina (Heinrichs et al., 2003; Henricson et al., 2008). La disminución del cortisol (hormona del estrés) y el aumento de la oxitocina ("hormona del amor" u hormona que aumenta tras el contacto físico tanto en animales como en humanos) podrían estar relacionados, aunque rara vez se miden simultáneamente en el mismo estudio.

El tacto en la osteopatía no es solo una herramienta de evaluación, sino el vehículo principal para generar cambios fisiológicos y neuroquímicos que favorecen la autocuración del cuerpo. 

A continuación, se detallan los principales efectos terapéuticos del tacto en esta disciplina:

1. Efectos en el Sistema Nervioso y Gestión del Dolor

Modulación del dolor: El tacto suave y la manipulación osteopática estimulan las fibras nerviosas que llegan al cuerno posterior de la médula, lo que ayuda a inhibir las señales de dolor (teoría de la compuerta).

Reducción del estrés: El contacto físico disminuye los niveles de cortisol y activa el sistema nervioso parasimpático, lo que reduce la ansiedad y promueve un estado de relajación profunda.

Modulación del nervio vago: Técnicas como la osteopatía cráneo-sacral pueden influir en el nervio vago, mejorando la respuesta del cuerpo ante procesos inflamatorios y el dolor crónico. 

2. Respuestas Bioquímicas y Hormonales

Liberación de "hormonas del bienestar": El tacto terapéutico estimula la secreción de oxitocina (la hormona del vínculo y la calma), endorfinas (analgésicos naturales del cuerpo) y dopamina.

Regulación circulatoria: La oxitocina liberada durante la sesión ayuda a reducir la presión arterial y regula el ritmo cardíaco. 

3. Efectos Estructurales y Mecánicos

Equilibrio tisular: Permite detectar y tratar restricciones de movilidad en fascias, músculos y articulaciones, ayudando al cuerpo a encontrar un nuevo equilibrio funcional.

Plasticidad cortical: La terapia manual osteopática potencia la plasticidad cortical motriz, mejorando la forma en que el cerebro procesa y controla el movimiento corporal. 


4. Beneficios Psicoemocionales

Refuerzo de vínculos: El tacto profesional y cuidado crea un entorno de seguridad que favorece la comunicación y el bienestar emocional del paciente.

Salud mental: Se ha observado que el contacto físico regular durante las terapias manuales mejora síntomas relacionados con la depresión y el estrés crónico.

Efectos de la terapia de masaje

La terapia de masaje es una de las formas más efectivas de contacto físico. Se ha utilizado principalmente para tratar el dolor, aunque cada vez se emplea más para otros problemas, como el estrés laboral, la depresión, enfermedades autoinmunes como el asma, la dermatitis y la diabetes, y afecciones inmunológicas, especialmente el cáncer (véase Field, Diego y Hernandez-Reif, 2006)

Reduce el estrés y la ansiedad: El contacto físico, como los abrazos o las caricias, ayuda a liberar oxitocina (la "hormona del amor") y a disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Esto nos hace sentir más tranquilos y relajados. 

Fortalece los vínculos emocionales: La oxitocina también juega un papel clave en la conexión y el apego, haciendo que nos sintamos más cerca de los demás y promoviendo la confianza en nuestras relaciones. 

Mejora el estado de ánimo: El toque estimula la liberación de dopamina y serotonina, neurotransmisores asociados con la felicidad y el bienestar. Esto puede subirnos el ánimo y hacernos sentir más satisfechos. 

Beneficios para la salud física: Además de los efectos emocionales, el contacto físico puede mejorar el sistema inmunológico, reducir la presión arterial y hasta aliviar el dolor físico. 

Comunicación no verbal y empatía: Tocar a alguien puede transmitir un montón de emociones sin necesidad de palabras, como consuelo o apoyo, y nos ayuda a entender mejor lo que sienten los demás.

Los experimentos de Harlow Monkey (Harlow y Harlow, 1965) son quizás el ejemplo más famoso de investigación que apunta a la primacía de la necesidad del tacto. En una serie de experimentos, Harlow creó madres sustitutas inanimadas para monos bebés hechas de alambre y lana. Cada bebé se apegó a su "madre" particular, reconociendo su rostro único y prefiriéndolo por encima de las demás.

Luego, Harlow presentó a los bebés con una "madre" suave y mimadora, así como una "madre" de alambre ubicada en dos cámaras separadas pero unidas. Solo la "madre" de alambre sostenía una botella con comida. Harlow encontró que los monos pasaron mucho más tiempo acurrucados contra la "madre"de tela, del que pasaron con la "madre" de alambre a pesar de que era la única con comida. La comida puede ser necesaria para sobrevivir, pero el tacto es lo que nos sostiene.

El nacido prematuro trae consigo diferentes factores estresantes tales como cambios de temperatura, intolerancia alimentaria, pérdida insensible de agua, exposición a agentes infecciosos e intervenciones médicas; adicionalmente si a esto se suma alguna patología, hace de la adaptación neonatal un camino más difícil para el recién nacido prematuro.

Incluimos un estudio² donde se realiza aplicación de intervención tactoterapéutica. Para la preparación de la intervención el investigador realizó una sesión de musicoterapia escuchando la canción “Natseon hae by park hye ri cover" en violin durante 10 minutos, con el fin de propiciar un estado de relajación. Después realizó el lavado de manos según protocolo institucional; en el caso de RNPT extremo (Peso <2500gr) se colocaron guantes estériles y, previo calentamiento de las manos por medio de la fricción, entró en contacto con el RNPT (tacto terapéutico; siglas en inglés) posicionando una mano alrededor de la cabeza del bebé, colocando el pulgar sobre la línea de las cejas, y la otra mano la utilizó para recoger los brazos flexionados sobre el abdomen del RNPT, asegurándolos suavemente con la mano durante 15 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, retiró las manos de forma suave y lenta del RNPT.

Este es un estudio cuasiexperimental, con una muestra de 13 recién nacidos prematuros que recibieron contacto terapéutico durante 15 minutos en 2 sesiones diarias (6 am y 8 pm), con evaluación pre y post del NOC “Organización del Lactante Prematuro”. Se realizó un análisis descriptivo. 

Los participantes fueron asignados al grupo de control y al grupo de intervención de manera similar. Se observaron cambios antes y después de la intervención, especialmente en el indicador de postura de la mano, con una diferencia entre ambos grupos de 0,74 y un valor p de 0,006.

La práctica del tacto terapéutico con RNPT que recibe CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias) nasal permite mejorar la comodidad del RNPT a través de indicadores fisiológicos y neuroconductuales.

En cuanto a los neonatos aportamos un estudio³ sobre la lactancia materna exclusiva (LME) que tiene el mayor potencial de impacto en la mortalidad infantil de todas las intervenciones preventivas. El contacto piel con piel (CPP) durante la primera hora de vida es beneficioso para iniciar la LME.

En este estudio e incluyeron 362 expedientes, de los cuales 200 (55.2%) recibieron CPP en la primera hora de vida y fueron considerados casos; los 162 (44.8%) que no lo hicieron fueron considerados controles. Aquellos que recibieron CPP tuvieron con mayor frecuencia LME a los 3 (163 [81.5%] vs. 94 [58%], p < 0.001) y 6 meses de edad (147 [73.5%] vs. 83 [51.2%], p < 0.001).

La frecuencia con la cual los pacientes lograron tener lactancia materna exclusiva a los 3 y 6 meses es mayor en aquellos en los que se respeta el CPP en la primera hora de vida. Promover y respetar esta práctica es fundamental para incrementar las probabilidades de que los lactantes reciban LME durante sus primeros 6 meses de vida.

En cuanto al nacimiento del bebé por cesárea el contacto piel con piel (CPP) entre madre e hijo inmediatamente después del parto, se considera un indicador de buenas prácticas clínicas, ya que ofrece múltiples beneficios para ambos: reduce el estrés materno, facilita el vínculo afectivo, la lactancia materna, y la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina. Sin embargo, en la gran mayoría de los hospitales, madre e hijo permanecen separados hasta la recuperación completa tras una cesárea, lo que puede durar varias horas.

Aportamos en este artículo un estudio⁴ donde durante las dos primeras horas de vida el bebé experimenta un estado que se denomina periodo sensitivo, provocado por una descarga hormonal que tiene lugar durante el trabajo de parto en el que el bebé está plenamente receptivo al medio externo. La colocación del bebé sobre el pecho materno permite el reconocimiento olfativo y el primer contacto visual entre ambos. Siguiendo sus reflejos innatos, la mayoría de los bebés son capaces de llegar al pecho y realizar la primera toma en los primeros 60 minutos de vida. Una vez transcurridas las 2-3 primeras horas después del nacimiento, el recién nacido entra en un período de somnolencia y es menos probable que demande el pecho.

El CPP tiene efectos beneficiosos tanto para la madre como para el bebé:

En el bebé:

La necesidad del contacto mutuo entre las madres y los bebés tras el parto, y su importancia en el desarrollo de la transición fetal, fue descrita a finales del siglo XX. Solo el contacto próximo entre los dos permitirá una adaptación fisiológica, psicológica, crítica y mutua que no se desarrolla de la misma forma si ambos están separados. El CPP permite, por tanto, realizar una transición adecuada favoreciendo su adaptación fisiológica al medio extrauterino y mejora de la organización cerebral y sistema motor.

Mejora la oxigenación del recién nacido, facilita su regulación térmica y disminuye el gasto energético.

Esta primera interacción entre madre e hijo es fundamental en el desarrollo del vínculo: la cercanía materna, su olor, tacto, voz, calor, permiten al niño establecer una relación única entre ambos que es independiente del tipo de alimentación elegido.

Favorece el inicio de la lactancia materna y su mantenimiento de forma exclusiva.

En la madre:

El contacto con su hijo y la succión del pecho provocan un aumento de oxitocina y de las betaendorfinas que favorecen la contracción uterina y la eyección de calostro.

Se reduce el estrés, los posibles problemas emocionales relacionados con el parto y se inicia un sentimiento de protección y de capacidad para cuidar del hijo.

Actualmente la realización del CPP en los partos vaginales es una práctica extendida en la mayoría de las maternidades y se realiza de forma normalizada. Sin embargo, en los partos por cesáreas, muchos profesionales sanitarios ven a la mujer como una paciente quirúrgica más que como una madre y como tal se le trata.

El CPP en las cesáreas es una práctica recomendada, beneficiosa y segura. Disponer de un protocolo consensuado entre los servicios implicados permite aplicarlo como un procedimiento de cuidados habituales con el objetivo de conseguir un entorno similar al del postparto tras un parto vaginal, pero sin olvidar que se trata de una cirugía mayor. Para ello es imprescindible la implicación y formación del personal sanitario.

El tacto es un tipo de comunicación a la que se ha prestado poca atención desde el punto de vista de las profesiones dedicados al cuidado de la salud.

Estudios recientes destacan que lo que los pacientes desean es el contacto humano, que es esto lo que permite clarificar la relación humana y la solidaridad. Es en la proximidad del contacto donde se facilita la integración emocional, haciendo que el paciente se sienta como una persona. El tacto es una forma de comunicación a la que se le ha prestado poca atención en el ámbito de las profesiones dedicadas al cuidado de la salud.

CONCLUSIONES

En definitiva, con las referencias aportadas en este artículo y la bibliografía, además de la práctica clínica del autor, se puede concluir que el contacto físisco humano, incluso con animales, desprende de nuestro cerebro una serie de elementos químicos que pueden regular, y regulan, la posición psico-neuro-dermo-endocrino-neurológica, mejorando el estado general de la salud del ser humano.

Abracen y toquen para poder mantener un estado estable.

Prf. José Enrique García G.

Osteópata Normativa Europea CEN 16686/2015

Máster en Osteopatía Científica


BIBLIOGRAFIA

¹El tacto, un sentido crucial en las interacciones sociales para mejorar lahomeostasis en el envejecimiento y promover una longevidad saludable. Estefanía Díaz-Del Cerro, Judith Félix, Mónica De la Fuente. Revista Española de Geriatría y Gerontología. Volumen 58, Número 3 ,mayo-junio de 2023, páginas 161-166

²Efectos del tacto terapéutico en lactantes prematuros que reciben CPAP nasal: un ensayo piloto. Zayda Katherine Valero-Cárdenas, Diego Fernando Santisteban-Pérez, Dayana Katerine Fernández-Solano, Anny Nathalia Ojeda-Olarte, Silvia Juliana Carreño-Porras, Beatriz Villamizar-Carvajal, Javier Mauricio Sánchez-Rodríguez.  29 de marzo de 2023. PMID: 40115365.

³Relación entre el contacto piel con piel durante la primera hora de vida y la duración de la lactancia materna exclusiva. Alejandra Prian-Gaudiano, Daniela Horta-Carpinteyro, Andrea Sarmiento-Aguilar. 2024. PMID: 38503328

Contacto piel con piel después de una cesárea. Propuesta de actualización y activación del tema. Marta Costa Romero, Paula Lalaguna Mallada, Nuria Marta Díaz Gómez. 7 de septiembre de 2020. PMID: 30773531


13.1.26

Cuaderno de Bitácora de un Osteópata (II) Cuello; 2 casos

Vamos a seguir esta nueva colección en este blog: "Cuaderno de Bitácora" que comenzamos en octubre de 2025 con algín caso de rodilla.

cuaderno de bitácora

m. Mar. Libro en que se apunta el rumbovelocidadmaniobras y demás accidentes de la navegación.

¿DE qué trata "cuaderno de bitácora"?

Trata de la experiencia de este osteópata en cuanto a la actuación diaria, explicando casos concretos en diferentes tipos de intervenciones, incluyendo, mejor dicho, exponiendo casos reales que recibimos en este gabinete. 

No es un trabajo de evidencia científica, pero sí de observación en la evaluación del trabajo de cada una de las personas que son atraídos por la osteopatía, cuáles son sus evoluciones, en consecuencia, la conveniencia de la intervención osteopática en cada una de las historias de cada persona. 

Esperamos que esté seindo del agrado del lector y que identificando lo que le ocurra que haya la consecuencia de llegar hasta aquí, pueda recuperar la ilusión frustrada en los tratamientos que hasta ahora haya realizado.

Comenzamos con alguno de los ejemplos en dolor de cuello que hemos tenido la epxeriencia.

El primer caso es el de Jesús, 28 años, un informático que llega hasta nuestro gabiente por mareos constantes.

Nos cuenta en entrevista que los primeros signos que le aperecieron fue 7 meses antes de su visita, es decir, le ocurrió en un mes de agosto. Además siente pitidos en oídos, aunque esto lo sintió anteriormente a sus mareos. 

Atribuye estos signos al estrés que está sufriendo por enfermedad de sus padres. Nota que empeoraba al hacer esfuerzos, al hablar de forma continuada y al frío.

Como complemetnto anotamos dolor de caderas y lumbar, que le irradia a pierna izquierda. También el hombro izquierdo siente dolor.

Parece bastante obvio, como iremos viendo en el recorrido de esta colección "Cuaderno de Bitácora", que la procedencia es biopsicosocial, y aquí se abren muchas expectativas en cuanto al trabajo del osteópata.

En imágenes que nos presenta podemos apreciar:

  • Rectificación de la columna cervical
  • Rectificación de la columna lumbar
  • Protrusión discal L5·S1 (último espacio intervertebral)
  • Trocanteiritis bilateral
  • Desplazamiento lateral esfenoides y occipital
  • Tendinitis en manguito de rotadores de hombro







En cuanto a estudio sanguíneo es observable alto en proteína y en velocidad de la sangre.

Decidimos hacer una intervención por esa cervicalgia y lateral strain de cráneo.

Lateral Strain

Realizamos dos sesiones con una diferencia de 4 días entre las dos, actuando en músculos angulares de los omóplatos, ambos longuísimos del cuello y escaleno posterior derecho.

Anatomía cuello y hombro

Después de esta primera sesión encontramos variación en el pulso y tensión arterial pasando de unos valores diastólicos-sistólicos de 100/70 a 141/94 y acabando en 127/81 con 106 pulsaciones por minuto a 85

En cuanto a las maniobras de normalización osteopáticas son los segmentos vertebrales 1º y 6º cervicales y 3º y 5º dorsales, además de liberar el cráneo con respecto al cuello.

TMO COLUMNA CERVICAL

TMO COLUMNA DORSAL


Liberación occipital

En la segunda sesión nos centramos en la regulación de los senos cavernosos y movimiento entre suturas craneanas, siendo manipulados:
TMO SEB

  1. Sincondrosis esfenobasilar
  1. Maxilar izquierdo
  1. 4º ventrículo cerebral

TMO MAXILAR

Es suficiente para ver restablecida la función normal.

*  *  *  *  *

Vamos a otro caso sobre la intervención en cuello, al menos la llegada a nuestro gabinete es por dolor de cuello.

Se trata de Alberto, pintor de brocha gorda, 41 años, quien llega con una cabeza prominentemente lateralizada hacia el lado derecho de su cuerpo.

Realizamos alguna prueba para descartar posibles lesiones neuronales, encontrando dolor a la compresión de su cabeza hacia el cuello y mostrando una falta de respuesta de relejo neurológico entre los segmentos 5º y 6º cervicales.

Compresión cervical

En los test de movilización encontramos fuertes bloqueos en los tres planos:

  • Rotaciones derecha e izquierda casi sin movimiento (3 sobre 3)
  • Lateralizaciones derecha e izquierda con falta de movimiento severa (2 sobre 3)
  • En extensión del cuello apenas movimiento perceptible (3 sobre 3)

Cruz de Maigne
Con estos datos que nos muestran una cervicalgia neurógena, planteamos un trabajo muscular y osteopático que nos lleva dos sesiones, como en el caso anterior, con una diferencia en este caso de 3 días entre ambas sesiones.

En la primera de ellas, después de masaje para descargar y oxigenar las partes blandas, realizamos diferentes maniobras por contracturas musculares en:

  • Romboides menor derecho
  • Angular izquierdo (elevador del hombro)
  • Longuísimo derecho del cuello
  • Esternocleidooccipitomastoideo izquierdo (ECOM)´
  • Escaleno posterior derecho

(Remitimos a la lámina superior de anatomía de cuello y hombro)

En cuanto a las técnicas de manipulación osteopáticas (TMO) que utilizamos van enfocadas a la normalización por bloqueo articular que encontramos en la 6ª vértebra cervical y 1ª y 2ª vértebras dorsales.

Observamos en segunda sesión la evolución y aplicamos técnicas de Cyriax (fricciones manuales transversas y profundas) sobre dos  músculos que aparecen con respecto a la sesión anterior:

  • Longuísimos del cuello
  • Romboides menor izquierdo

Entramos con técnica de presión digital durante unos segundos en sus canales paravertebrales que aparecen endurecidos por falta de líquido y estimulación nerviosa a nivel fascial (tejido envoltorio de músculo).

Es en la 2ª vértebra dorsal y en la sincondrosis esfenobasilar (cráneo), liberando al mismo tiempo la presión existente entre cabeza y cuello (charnela cervicooccipital)

Con este trabajo queda normalizado el estado de Alberto

*  *  *  *  *

Una vez más, insistimos no son muestras científicas de evolución en el trabajo manual osteopático para los procesos cervicales y sus consecuencias, sin embargo, sí muestran que con un buen estudio y puesta en práctica de técnicas específicas, cuando menos, la mejoría simpre va a existir.

Consulte a su médico ante cualquier duda que tenga sobre sus dolores de cuello.

José Enrique García G.

Osteópata Normativa Europea 16686/2015

Máster Osteopatía Bajo Evidencia Científica y Práctica Clínica













11.10.25

Síndrome del Piramidal

 Síndrome del Piramidal o del Piriforme: Anatomía, Definición, Dolor, Causas y Diagnóstico

Anatomía del músculo piramidal

  • Origen: Cara anterior del sacro (entre S2 y S4).
  • Inserción: Borde superior del trocánter mayor del fémur.
  • Inervación: Nervio del piriforme (rama del plexo sacro, L5-S2).
  • Función: Rotación externa de la cadera (en extensión), abducción (en flexión) y estabilización de la cabeza femoral.

El nervio ciático pasa por debajo del músculo piramidal en la mayoría de las personas, aunque en algunos casos atraviesa el músculo o se divide por encima y por debajo de él, lo que aumenta el riesgo de compresión.




¿Qué es un síndrome?

De forma resumida es un conjunto de causas que forman una lesión o enfermedad.

Según la Real Academia de la Lengua Española:

Del lat. cient. syndrome, y este del gr. συνδρομή syndromḗ; propiamente 'concurso', 'concurrencia', 'tumulto'.
  1. m. Med. Conjunto de síntomas característicos de una enfermedad o un estado determinado.
  2. m. Conjunto de signos o fenómenos reveladores de una situación generalmente negativa.

¿Cómo es el dolor del síndrome piramidal?

El dolor asociado al síndrome piramidal suele manifestarse más como una molestia intensa que como un dolor agudo en la zona de la nalga. Esta sensación puede extenderse por la cara posterior del muslo, aunque normalmente no sobrepasa la rodilla y afecta a los dos tercios superiores del muslo. Las personas que lo padecen lo describen como un “hormigueo”, “acorchamiento”, “mordisco”, o como un dolor “punzante”, “latigazo”, “quemazón” e incluso como un dolor “sordo” o inespecífico en la nalga.

Además, puede aparecer dolor referido debido a los denominados puntos gatillo del músculo piramidal. Esto sucede cuando los nervios y vasos sanguíneos son comprimidos contra el agujero ciático mayor, lo que puede provocar dolor en la región lumbar, la nalga y la parte posterior del muslo.


¿Cuáles son las causas que desencadenan el dolor en el músculo piramidal?

El ejercicio de correr es una de las situaciones que más puede sobrecargar el músculo piramidal. Durante la carrera, este músculo realiza una contracción excéntrica intensa para frenar la rotación interna rápida y vigorosa del miembro en carga, lo que puede llevar a una contractura y, por lo tanto, a dolor. Si el entrenamiento no está bien planificado, el piramidal se sobreutiliza, se agota y no logra recuperarse correctamente, provocando la contractura responsable del dolor descrito.

En otras ocasiones, el dolor puede deberse a que el músculo piramidal está acortado. Sin embargo, la causa más relevante es la sobrecarga de entrenamiento, correr sobre superficies duras o la falta de estiramientos. Es importante recordar que el piramidal es un “músculo papelera” del organismo, lo que significa que tiende a acumular toxinas y desechos que pasan por él.

En definitiva, se trata de una lesión múltiple de todos los elementos neurológicos y vasculares que son producidos por una contractura del músculo piramidal. Esa inflamación produce la presión, en consecuancia, la alteración de todos los elementos que rodean al músculo.

Otras causas

  • Hiperpronación del pie.
  • Inyección intramuscular mal administrada.
  • Sobrecarga aguda, como al evitar una caída.
  • Posturas forzadas: permanecer de pie apoyado sobre un solo pie, sentarse con las piernas cruzadas o sobre un solo pie.
  • Conducir coche (Síndrome del camionero): sobrecarga mantenida de la cadera en flexión y abducción (piernas separadas).
  • Traumatismos: caídas, fracturas de fémur o golpes directos sobre el músculo piramidal con objetos duros.
  • Infecciones, malformaciones óseas de la pierna.
  • Problemas generales de actitud: escoliosis, diferencia de longitud entre las piernas, torsión de la pelvis, desequilibrio muscular, dismetría de pelvis.
  • Poliomielitis.

¿Cómo se llega al diagnóstico?

El diagnóstico del síndrome piramidal lo realiza el traumatólogo, osteópata, especialista en unidad del dolor, unidad de columna, medicina del deporte, etc., mediante una exploración manual profunda de la zona de las nalgas, atravesando el músculo glúteo mayor y, si es necesario, a través de la pelvis mediante exploración rectal o vaginal. Para completar el estudio, aunque no siempre es necesario, puede realizarse una radiografía en carga para descartar una posible dismetría de las extremidades inferiores o asimetría lumbar. En ocasiones, una gammagrafía puede ayudar a localizar el área de activación del dolor.

Otras pruebas especiales:

  • Test de Freiberg: dolor al rotar internamente la cadera con el paciente en decúbito supino.
  • Test de Pace: dolor o debilidad al realizar abducción y rotación externa resistida.
  • Test de FAIR: dolor al colocar la cadera en flexión, aducción y rotación interna.
Puede complementarse con ecografía o resonancia magnética, sobre todo para descartar hernias discales o lesiones estructurales.

El diagnóstico es más sencillo cuando el dolor se localiza en la nalga y la parte posterior de la cadera, describiéndose como un mordisco o molestia intensa, que si se irradia hacia la pierna o la zona lumbar. Esta “pseudo-ciática” provocada por el músculo piramidal suele ser menos molesta y dolorosa que una ciática verdadera, cuyo origen podría estar en una hernia discal lumbar, por ejemplo. Además, el proceso de este síndrome es totalmente reversible siempre que se aplique el tratamiento adecuado.

Tratamiento osteopático y fisioterapéutico

El abordaje se centra en liberar la tensión del músculo piramidal y normalizar la mecánica pélvica y lumbosacra:

  • Técnicas miofasciales y de energía muscular.
  • Liberación del nervio ciático.
  • Corrección de disfunciones sacroilíacas y lumbares.
  • Estiramientos específicos del piramidal.
  • Reeducación postural y del patrón de marcha.
  • En algunos casos, aplicación de calor local o punción seca.

Casos del autor

Mª José llega hasta mi gabinete por dolor pélvico-lumbar izquierdo. Le realizamos diferentes pruebas de evaluación para descartar lesiones mayores de origen discal, por ejemplo, hernias. Se descarta tal situación y llegamos a la conclusión de que hay un proceso que le está produciendo mordida por bloqueo a nivel biomecánico.

Realizamos una sesión que esquematizamos abajo donde actuamos con diferentes técnicas manuales sobre contracturas musculares¹, sobre distensión y fibrosis ligamentosa² y remoción sobre membranas de envoltura del nervio ciático³, además de incursión en tejido fascial paravertebral⁴. Y en el cuadro de osteopatía realizamos diferentes técnicas de manipulación osteopática, tipo técnicas directas (thrust), sobre el hueso sacro y 4ª vértebra lumbar, donde encontramos dificultad de deslizamiento articular

Fecha

TEJIDOS BLANDOS

OSTEOPATÍA

10.10.2025

Piriforme izquierdo¹

Cuadrados lumbares (2)¹

Psoas izquierdo¹

Ligamento sacroilíaco izquierdo²

Fascias tl izquierdo⁴

Nervio ciático izquierdo³

Sacro (TDI) (d lateral)

L4 (FLiRd)

 
El resultado después de unos 40 minutos es de tener la capacidad de agacharse sentada para abrocharse los cordones de las zapatillas de deporte, al vestirse, y caminar sin mordida ni pinchazo en la zona de nalga izquierda. Aún así en una semana revisaremos su evolución.

Prevención y autocuidado

  • Mantener buena higiene postural al sentarse.
  • Evitar estar largos periodos sentado o con las piernas cruzadas.
  • Realizar estiramientos regulares de la musculatura glútea y pélvica.
  • Fortalecer el core y estabilizadores pélvicos.
  • Practicar actividad física con control postural (pilates, yoga, natación).

José Enrique García G. 
Osteópata NE CEN-16686/2015
Máster en Osteopatía Bajo Evidencia Científica y Práctica Clínica